Momentos urbanos suizos
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Han pasado 30 años desde que un grupo de activistas tomaron el control de esta antigua fábrica y lo convirtieron en el centro de la cultura alternativa de la ciudad.
Desde entonces, ha habido tensiones con las autoridades, pero el proyecto ha conseguido consolidarse.
Un total de 18 asociaciones comparten el espacio, programando mĂşsica en vivo, arte, cine independiente, serigrafia y talleres de trabajo.
L’Usine, junto con Rote Fabrik (Zúrich) y Reitschule (Berna), son los abanderados de la cultura autogestionada en Suiza. Los tres han conseguido apoyo gubernamental sin comprometer su independencia.


Para alcanzar los tesoros de Morcote hay que sudar la gota gorda.
El pueblo es una sucesiĂłn de escalinatas empinadĂsimas que conectan sus distintas áreas.
De pronto, silencio, sombra y frescor. HabĂamos alcanzado la iglesia de Santa MarĂa del Sasso. El cansancio se desvaneciĂł. LluĂs se fue hacia la Ăşnica ventana dĂłnde entraba un poco de luminosidad y captĂł estos rayos de luz chocando con este cuadro sombrĂo y negro.
La expectaciĂłn se habĂa cumplido. Ahora quedaba la tranquilidad de haberlo alcanzado.


Brutalismo delicado. Parece un oxĂmoron.
Los prejuicios han llevado a que muchos piensen que el brutalismo, un estilo arquitectónico popularizado entre los 60 y 70, no puede ser sensible por el uso indiscriminado que hace del hormigón. Esta obra, diseñada por Jack Bertoli en 1975, rompe este mito. El edificio imita las formas de una flor, lo que le ha valido el apodo de La Tulipe (el tulipán). Una pequeña joya que merece ser fotografiada.


Frau Gerolds Garten es un capĂtulo más en la historia de transformaciĂłn del barrio de ZĂşrich West.
Un jardĂn urbano que suaviza las formas agresivas del cemento. Un bar restaurante al aire libre, abierto hasta tarde, para codearse con los locales. Un ejemplo más de la capacidad que tenemos los seres humanos para transformar espacios olvidados y en desuso en lugares vivos y acogedores.


Por mucha intenciĂłn que pongas a una foto, esta siempre te sorprende para bien o para mal.
Para mal cuando no sale cĂłmo te la habĂas imaginado; y para bien cuando sale mejor de lo pensado.
Trabajar con cámara analĂłgica te da estas sorpresas. No puedes ver el resultado en tiempo real. No tienes una pantalla para comprobarlo. Toca esperar al revelado al acabar el viaje. Y toca revivir y recordar escenas como estas de las que te habĂas olvidado. Una nube de vapor flotante sobre un lago tranquilo y un barco blanco de la ‘belle Ă©poque’. Escenas que solo te puedes encontrar en el lago Leman.


AllĂ arriba, en lo más alto de la ciudad, me quedĂ© traspuesto por un árbol, una haya llorona cuyas ramas tocaban el suelo, contribuyendo a su aire de melancolĂa.
Es posiblemente el árbol más preciado de todo Lausanne en una ciudad que se toma muy en serio el cuidado de sus espacios verdes. El Ayuntamiento ha catalogado más de 20.000 árboles, y su equipo de jardineros presta especial atenciĂłn a especies como esta, que tienen más de un siglo de vida. Una polĂtica que busca no solo dar una vida digna a los árboles más ancianos, sino asegurarles una muerte lo más respetuosa posible sin talas indiscriminadas.
Esta haya llorona se encuentra en el interior del parque de L’Hermitage, un espacio verde paradisĂaco a 10 minutos del centro histĂłrico. Y en el centro de todo, la Fondation L’Hermitage, que organiza exposiciones temporales de arte. El mejor sitio para escapar de la ciudad sin salir de ella.