img Momentos urbanos suizos 0
Descubre las
ciudades de Suiza
Elige tus momentos favoritos y crea tu propia ruta urbana por las ciudades Suizas
Distintas formas de ver un paisaje
Musée d’art et d’histoire, Ginebra
Disfruta, Mira

Hay muchas maneras de ver el Museo de Arte e Historia de Ginebra.

Yo me quedo con la forma en la que los artistas expuestos en sus salas han interactuado con el paisaje a lo largo de los siglos. Basta ver el horizonte lleno de agua y montañas que se abre cuando hace un día de sol en Ginebra para entender esta fascinación.

 

Cada forma de representar un paisaje es el reflejo de la época en la que fue creado. En los siglos XVI y XVII se mezcla con motivos religiosos. En el siglo XVIII y XIX adquiere tintes más realistas. Y a principios del XX, pintores como Ferdinand Hodler lo pasan por el filtro de la imaginación.

 

Los cuadros de Hodler ya no están obsesionados con resaltar la realidad. «Toman el concepto del paralelismo, un término que acuñó para explicar su manera de abordar el arte. Se refiere a su proceso de simplificación, simetría, la repetición de elementos en los que busca aislar y extraer las cualidades esenciales de la naturaleza. Hodler percibía que había un orden en el universo y su trabajo como artista era revelarlo», según el crítico de arte Martin Oldham en la revista Apollo.

 

Comparar los cuadros de distintas épocas es observar las verdades de cada época.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Aquí nació Frankenstein
Villa Diodati, Ginebra
Mira, Inspírate

Era el oscuro verano de 1816. En Villa Diodati, junto al lago de Ginebra, se reunieron Lord Byron y su médico, el doctor Polidori, con el poeta Percy Shelley, Mary Godwin (la futura esposa de Percy) y Claire (la hermanastra de Mary).

Hacía un frío que pelaba. Bramaban rayos y truenos, y de algún modo, su electricidad se apoderó de las conversaciones nocturnas alrededor de la chimenea.

 

Hablaban de esas teorías científicas que pretendían devolver la vida a los muertos con una descarga eléctrica, divagaban sobre los autómatas (los antecesores de los robots) y se obsesionaron con las historias alemanas de fantasmas.

 

Una noche, frente a los chasquidos del fuego, Lord Byron retó a sus amigos: «Cada uno escribirá un cuento de fantasmas». Días después, al meterse en la cama, Mary no podía dormir. Cerró los ojos y de pronto: «Vi el horrendo fantasma de un hombre extendido y entonces, bajo el poder de una enorme fuerza, aquello mostró signos de vida, y se agitó con un torpe, casi vital, movimiento».

 

Dos años después, con solo 20 años, Mary Shelley publicó de forma anónima el relato de terror que apareció aquella noche sobre su almohada: Frankenstein o el moderno Prometeo.

 

Una mañana nos dirigimos a la casa donde se gestó esta obra maestra de la literatura. Sabíamos que no estaba abierta al público, pero nuestra mitomanía se impuso y decidimos ir de todas maneras. De la visita salió esta foto del muro de la casa, en el que se divisa la nariz de un ser que bien podría ser Frankenstein.

 

A unos pocos metros de la villa nos sentamos en un banco con vistas ininterrumpidas al lago. En realidad, no hacía falta ver la casa. Bastaba con cerrar los ojos y usar la imaginación, como hizo Shelley aquel lluvioso verano de 1816.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Observa a Rothko en silencio
Fundación Beyeler, Basilea
Mira, Olvida, Art Museums of Switzerland

Mientras los asistentes hacían cola para la exposición temporal de Hopper, nosotros nos alejamos del barullo dirigiéndonos a las habitaciones situadas en el extremo opuesto de la fundación Beyeler.

De pronto, llegamos a una pequeña sala escondida de todas las demás. En su interior reinaba el silencio y había cuatro cuadros, todos de Mark Rothko. En el centro, un banco solitario nos invitaba a tomar asiento.

 

«Si solo te fijas en el color, te acabarás perdiendo algo. Me interesa expresar solo las emociones humanas más básicas», decía el artista. Para él, el espacio donde se veía el cuadro era tan importante como el cuadro en sí mismo. Elegía lienzos grandes para que la obra te envolviese. «¡Estas dentro de él, es algo que controlas tú!», afirmaba Rothko. «La gente que llora ante mis obras están teniendo la misma experiencia religiosa que cuando los pinté».

 

Durante esos 10 minutos que permanecimos en la sala sentimos a Rothko como nunca lo habíamos sentido. No era un cuadro que nos pidiese viajar a otro lugar. Todo lo que tenía que decir estaba allí en el momento presente.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
El espacio público inteligente
Rimini Bar, Zúrich
Disfruta, Inspírate

La urbanidad en Zúrich es relativa.

A cinco minutos de la zona más concurrida de la ciudad encuentras la calma más absoluta. El canal Schanzengraben rodea el centro histórico, pero es casi imperceptible si no lo conoces. Durante siglos se utilizó como foso de agua para proteger las murallas de la ciudad antigua. Hoy aísla del ruido de la urbe y actúa como zona de recreo. Es aquí donde encontramos uno de nuestros locales favoritos de Zúrich, el bar Rimini, que abre a partir de las 19.00 de la tarde.

 

Durante el día, cambia de uso y de nombre. Se convierte en Männerbad y es una zona de baño gratuita abierta solo para hombres (el nudismo está permitido). Los lunes el espacio se transforma en un mercadillo, popular entre la comunidad creativa de la ciudad.

 

En Zúrich, el uso inteligente del espacio está a la orden del día. Un mismo lugar puede tener muchas caras y eso permite visitarlo más de una vez sin repetir experiencia.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Come rodeado de obras de arte
Kronenhalle, Zúrich
Mira, Inspírate

«No alterar bajo ningún concepto el diseño. No mover los cuadros».

Nombres de pintores que solo encuentras en los mejores museos del mundo tienen obras originales colgadas en la pared del restaurante.

El testamento de Gustav Zumsteg (1915-2005) dejó instrucciones muy claras para salvaguardar la identidad de Kronenhalle, uno de los restaurantes con más solera de Suiza. ¿Pero qué es lo que le hace tan especial?

 

Empecemos por los cuadros. Miró, Picasso, Chagall, Braque, Kandinsky, Klee. Nombres de pintores que solo encuentras en los mejores museos del mundo tienen obras originales colgadas en la pared del restaurante. Zumsteg fue acumulando una colección valiosísima a lo largo de su vida y prefirió compartirlo con sus clientes en lugar de guardarlo bajo llave en su apartamento, situado encima de su negocio.

 

Continuemos con el ambiente. Camareros con chaquetilla blanca que llevan décadas trabajando allí. Trato amable y cercano. Clientela muy variopinta. Excéntricos millonarios, alta sociedad local, extranjeros de paso que buscan una experiencia auténtica.

 

¿Y la comida? Muchos críticos dicen que es lo menos interesante del local. Afirman que lo que realmente destaca es el ambiente. Nuestra experiencia, en cambio, fue notable. Es comida centroeuropea dominada por la carne y las salsas pesadas. Las porciones son de festín. Quizá influye el hecho de que los platos son muy distintos a lo que acostumbramos a comer en España, pero la especialidad de la casa, ternera en salsa y rösti, nos pareció exquisita.

 

¿El precio? Caro. Muy caro. Pero todo viaje merece un homenaje, y comer en un lugar histórico rodeado de cuadros de los artistas más importantes del siglo XX fue suficiente para convencerme de abrir la billetera. Ya habrá otros días para ahorrar.

 

A los pocos minutos de sentarnos a la mesa, el sol empezó a filtrarse por las ventanas translúcidas del restaurante. Los rayos de sol alumbraron el cuadro de Chagall que colgaba en la pared, que recreaba también una puesta de sol. Lluís, el fotógrafo que me acompañó en este viaje, inmediatamente se anticipó a lo que estaba ocurriendo. Sacó su cámara, se levantó, apuntó y disparó, todo en pocos segundos. Y fue capaz de resumir en una sola imagen lo que hace tan especial al restaurante. Algo que los romanos llamaban el genius loci. El alma de un lugar.

 

Pero los encantos de Kronenhalle no terminan con su restaurante. Una puerta discreta de madera conduce a un bar del mismo nombre, que es igual o más impresionante. Forrado de madera, tiene una atmósfera cálida y acogedora. Sus muros también están decorados con obras de pintores como Picasso y Miró. Y los cócteles son un verdadero manjar de los dioses. Si prefieres ahorrarte la comida, no escatimes a la hora de tomar una copa en el bar de Kronenhalle.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Observa la obra dentro de una obra
Kunsthaus Zürich, Zúrich
Mira, Inspírate, Art Museums of Switzerland

Museos de arte concebidos como cubos blancos.

Es una fórmula que se repite en muchas ciudades. Tiene sentido: se busca no contaminar las obras que se exponen. Pero el resultado muchas veces roba la personalidad de los espacios, algo que no ocurre en el Kunsthaus de Zúrich. El museo de arte más importante de la ciudad es una obra de arte en sí mismo.

 

Inaugurado en 1911, el arquitecto Karl Moser llenó los interiores de elementos decorativos inspirados en el movimiento secesionista vienés. La escalinata que da entrada al espacio está cubierta de murales del pintor Ferdinand Hodler, creados exclusivamente para el edificio. En las salas más monumentales, los patrones en el suelo y las paredes añaden un elemento más inmersivo a la experiencia de ver los cuadros.

 

Además del impresionismo francés, destaca la colección de Edvard Munch, la más completa fuera de Noruega, y la colección de paisajismo alpino de pintores que desconocíamos, como Giovanni Segantini y Johann Heinrich Wüest.

 

La terraza del restaurante está decorada con murales de Miró, y en la salida hay una de las esculturas de Rodin más impresionantes que he visto jamás: la Puerta del infierno. Una obra en el que el escultor francés se imagina cómo sería la entrada al averno (spoiler: tiene mala pinta).

 

Actualmente el Kunsthaus está inmerso en uno de los proyectos más importantes de su historia: la construcción de un nuevo edificio que incrementará el espacio expositor en un 78% y albergará la colección de arte impresionista más importante fuera de París.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Distintas formas de ver un paisajeMusée d’art et d’histoire, Ginebra
Aquí nació FrankensteinVilla Diodati, Ginebra
Observa a Rothko en silencioFundación Beyeler, Basilea
El espacio público inteligenteRimini Bar, Zúrich
Come rodeado de obras de arteKronenhalle, Zúrich
Observa la obra dentro de una obraKunsthaus Zürich, Zúrich
0 filtros
Switzerland Tourism® 2026
Todos los derechos reservados
Saltar intro
Tutorial Bienvenido a los momentos urbanos suizos. Una guía alternativa para descubrir las ciudades del país helvético. Comenzar
Navegación Esto si, esto no. Desliza a la derecha para guardar y a la izquierda para descartar. 1/4
Mis momentos Me lo quedo. Tus momentos se irán guardando en el corazón arriba a la derecha. 2/4
Más info Quiero saber más. Dale a la i para leer sobre la historia detrás de cada foto. 3/4
Compartir Guarda y comparte
tus momentos.
Guarda un mínimo de 12 momentos para crear tu mosaico de fotos. Compártelo en redes con los hashtags #NecesitoSuiza #MomentosUrbanosSuizos. 4/4 Comenzar