img Momentos urbanos suizos 0
Descubre las
ciudades de Suiza
Elige tus momentos favoritos y crea tu propia ruta urbana por las ciudades Suizas
Haz una parada en Beirut
Parfums de Beyrouth, Ginebra
Disfruta, Prueba

Pacquis es un barrio en el que se practica el teletransporte. En un kilómetro a la redonda puedes viajar de Eritrea a Tailandia con parada en Portugal.

Parfums de Beyrouth es de esos sitios en los que sabes que todo estar√° bueno antes de entrar por la puerta

Tras pasar una hora zigzagueando por sus calles, la decisión estaba tomada. Nuestro destino sería Líbano.

 

Parfums de Beyrouth es de esos sitios en los que sabes que todo estará bueno antes de entrar por la puerta. Lleno a rebosar, los camareros se mueven de manera frenética para atender las distintas peticiones de los comensales.

 

¬ęEs como si alguien hubiese desmontado un restaurante de comida r√°pida en Beirut piedra por piedra y lo hubiese transportado a las calles de Ginebra¬Ľ, comenta Llu√≠s, el fot√≥grafo que me acompa√Īa en este viaje. Sabe de lo que habla. Ha pasado largas temporadas en la capital libanesa.

 

La clientela es tan variada como la demografía ginebrina, de la que el 37% de la población es extranjera. Una pareja vestida con ropa de marca y relojes caros comparte el salón con hippies y obreros de la construcción.

 

30 segundos después de entrar por la puerta se libera una mesa. Pedimos dos shawarma, hummus y mutabal. Cinco minutos después, ya está en nuestra mesa preparada por un ejército de cocineros expertos en envolver carne recién cocinada en pan de pita a toda velocidad.

 

La comida es exquisita. El precio lo hace más interesante todavía. 30 francos para dos.
Probablemente la mejor relación calidad-precio de toda Suiza, con un viaje a Beirut incluido.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Sube al santuario del coleccionista
Colección Oskar Reinhart Am Römerholz, Winterthur
Mira, Olvida

Esta es la historia de un rico heredero desencantado de los negocios que dedicó su vida a coleccionar obras de arte.

Lo de Oskar Reinhart fue un proceso metódico de recopilación que le llevó a tener una de las colecciones de arte más importantes de Suiza.

¬ęUna compensaci√≥n necesaria para la desolaci√≥n espiritual de mi entorno diario¬Ľ. Un relato que ayuda a explicar por qu√© una ciudad de 100.000 habitantes tiene una colecci√≥n de arte que no se encuentra en muchas ciudades que superan el mill√≥n.

 

Se llamaba Oskar Reinhart (1885-1965), naci√≥ en Winterthur y pronto se dio cuenta de que lo suyo no era llevar una empresa. Pero tuvo el buen juicio de mantener sus acciones y enseguida empez√≥ a invertir los beneficios que recib√≠a cada a√Īo en comprar cuadros.

 

No lo hacía al azar, ni tampoco le interesaba ser marchante. Lo suyo fue un proceso metódico de recopilación que le llevó a tener una de las colecciones de arte más importantes de Suiza. Más de 600 pinturas que incluyen nombres como Delacroix, Courbet, Degas, Pissarro, Sisley, Renoir y Van Gogh, además de una notable colección de pinturas alemanas románticas.

 

Aquella ma√Īana nos dirigimos al centro de operaciones de Reinhart. Una villa llamada Am R√∂merholz que encarg√≥ construir en 1915 en una colina con vistas a Winterthur.

 

Aqu√≠, el joven Reinhart supervisaba la compra de obras. Un art√≠culo de Neue Z√ľrcher Zeitung publicado sobre su vida en 2015 lo describe como una persona disciplinada con los gastos que intentaba no perder el juicio cuando le ofrec√≠an cuadros de pintores famosos. No quer√≠a caer en la tentaci√≥n de comprar un cuadro de segunda de un artista de primera.

 

El gran beneficiado de su buen ojo fue Winterthur. Desde muy pronto, el heredero tomó la decisión de legar su colección a la ciudad. Obras que hoy se dividen entre la villa y el museo Reinhart am Stadtgarten, en el centro de la ciudad.

 

Desde el primer momento que cruzamos la puerta de entrada de la villa notamos el buen gusto de este mecenas. Un jardín frondoso rodeaba la casa, con una mezcla variopinta de especies naturales.

 

En la parte delantera de la casa nos esperaba una terraza acogedora regentada por una simpática camarera dicharachera, que le quitó solemnidad a la villa. No hablaba apenas inglés y nosotros apenas unas pocas palabras de alemán. Recurrimos al lenguaje universal de los signos para hacernos entender.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Los acantilados de los rom√°nticos
Reinhart am Stadtgarten, Winterthur
Disfruta, Olvida

Era extra√Īo ver en persona una obra que hab√≠a visto tantas veces antes en pantalla.

Friedrich quería que nos sintiéramos insignificantes antes sus paisajes.

Pero la experiencia fue infinitamente superior.

 

Viaj√© muy lejos durante los minutos que me qued√© observando este cuadro. Me traslad√© a los acantilados blancos de la isla de R√ľgen. No los reales sino los figurativos. Aquellos que nacieron a partir de la imaginaci√≥n de su autor, Caspar David Friedrich. Un collage de sus experiencias reales mezcladas con sus vivencias internas.

 

Friedrich quería que nos sintiéramos insignificantes antes sus paisajes. Usaba la naturaleza para crear escenas místicas y religiosas sin necesidad de usar símbolos abiertamente religiosos.

 

Sus personajes est√°n de espaldas. No solo empatizamos con ellos, nos convertimos en ellos. El personaje del medio se asoma y ve algo que nosotros nos alcanzamos a ver. El artista retiene algo de misterio en la imagen.

 

El cuadro fue una buena terapia. Neutralizó mis preocupaciones de aquel día. El poderío de la naturaleza me ayudó a relativizar muchas cosas.

 

Friedrich es hijo de la época en la que le tocó vivir. Una primera mitad del siglo XIX dominada por la industrialización, las guerras con Francia y las dificultades de ganarse el pan como artista.

 

Pero sus mensajes son absolutamente universales. Llegaron a la gente en su época y llegan a gente como yo siglos después en circunstancias muy distintas.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Coge el tren casi vertical
Monte Pilatus, Lucerna
Fun for Kids, Mira, Prueba

400 días para conquistar el monte Pilatus.

Es lo que tardó Eduard Locher en construir el tren cremallera al monte Pilatus, inaugurado en 1888. Antes se necesitaban cinco horas a pie para alcanzar la cima. Ahora, gracias a esta maravilla de la ingeniería, se puede llegar en aproximadamente una hora.

 

Cogimos el tren en Alpnachstad, a orillas del lago, a 440 metros de altitud. Treinta minutos después llegamos a la cima, a 2.073 metros por encima del nivel del mar. Es durante el trayecto cuando te das cuenta de la proeza del ingenio de Locher y su equipo.

 

El tren Pilatus llega a tener una inclinación máxima del 48%. Pensad en esos sufridos ciclistas que suben cuestas en el Tour de Francia. En el peor de los casos, el desnivel que deben encarar es del 13%. Casi cuatro veces menos.

 

Para que el tren pudiese subir la pendiente sin problemas, Locher inventó un sistema de cremallera que permite la sujeción absoluta de los vagones a la vía. Durante el ascenso no se viaja, se vuela.

 

Una vez arriba, nos alejamos de la estaci√≥n y tomamos asiento en una roca. A lo lejos sonaba una trompa alpina. Un pastor con sombrero tradicional pas√≥ a nuestro lado y nos solt√≥ un ¬ę¬°gr√ľezi!¬Ľ, hola, en suizoalem√°n.

 

La vuelta a Lucerna la hicimos por el otro lado del monte Pilatus, en un telef√©rico de √ļltima generaci√≥n totalmente automatizado. Suiza tiene este tipo de contrastes constantemente. Un apego por la tradici√≥n y lo propio, pero siempre abiertos a lo nuevo. Al m√°s puro estilo de Eduard Locher.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Cena en un antiguo tranvía
Les Wagons, Winterthur
Disfruta, Prueba

Mis prejuicios me dijeron que un restaurante en un tranvía corría el riesgo de ser una turistada.

Mis prejuicios estaban totalmente equivocados. Les Wagons es un lugar con solera en el que puedes tomar un caf√© o cenar en el interior de un veh√≠culo de los a√Īos 20 exquisitamente restaurado. Los mismos vagones que hace un siglo transportaban a los ciudadanos de Z√ļrich hasta el Uetliberg, el gran mirador de la ciudad vecina, fueron rescatados para darles este nuevo prop√≥sito.

 

Abierto en 2015, los interiores y exteriores han sido renovados con una atenci√≥n al detalle espectacular. Son el fruto del empe√Īo de dos emprendedores locales, Anja Holenstein y Florian Moser-Dubs, que apostaron todo a este proyecto situado en el distrito posindustrial de Lagerplatz.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Observa la obra dentro de una obra
Kunsthaus Z√ľrich, Z√ļrich
Mira, Inspírate, Art Museums of Switzerland

Museos de arte concebidos como cubos blancos.

Es una f√≥rmula que se repite en muchas ciudades. Tiene sentido: se busca no contaminar las obras que se exponen. Pero el resultado muchas veces roba la personalidad de los espacios, algo que no ocurre en el Kunsthaus de Z√ļrich. El museo de arte m√°s importante de la ciudad es una obra de arte en s√≠ mismo.

 

Inaugurado en 1911, el arquitecto Karl Moser llen√≥ los interiores de elementos decorativos inspirados en el movimiento secesionista vien√©s. La escalinata que da entrada al espacio est√° cubierta de murales del pintor Ferdinand Hodler, creados exclusivamente para el edificio. En las salas m√°s monumentales, los patrones en el suelo y las paredes a√Īaden un elemento m√°s inmersivo a la experiencia de ver los cuadros.

 

Adem√°s del impresionismo franc√©s, destaca la colecci√≥n de Edvard Munch, la m√°s completa fuera de Noruega, y la colecci√≥n de paisajismo alpino de pintores que desconoc√≠amos, como Giovanni Segantini y Johann Heinrich W√ľest.

 

La terraza del restaurante está decorada con murales de Miró, y en la salida hay una de las esculturas de Rodin más impresionantes que he visto jamás: la Puerta del infierno. Una obra en el que el escultor francés se imagina cómo sería la entrada al averno (spoiler: tiene mala pinta).

 

Actualmente el Kunsthaus está inmerso en uno de los proyectos más importantes de su historia: la construcción de un nuevo edificio que incrementará el espacio expositor en un 78% y albergará la colección de arte impresionista más importante fuera de París.

Switzerland Tourism® 2020
Todos los derechos reservados
Haz una parada en BeirutParfums de Beyrouth, Ginebra
Sube al santuario del coleccionistaColección Oskar Reinhart Am Römerholz, Winterthur
Los acantilados de los rom√°nticosReinhart am Stadtgarten, Winterthur
Coge el tren casi verticalMonte Pilatus, Lucerna
Cena en un antiguo tranvíaLes Wagons, Winterthur
Observa la obra dentro de una obraKunsthaus Z√ľrich, Z√ļrich
0 filtros
Switzerland Tourism® 2024
Todos los derechos reservados
Saltar intro
Tutorial Bienvenido a los momentos urbanos suizos. Una guía alternativa para descubrir las ciudades del país helvético. Comenzar
Navegación Esto si, esto no. Desliza a la derecha para guardar y a la izquierda para descartar. 1/4
Mis momentos Me lo quedo. Tus momentos se irán guardando en el corazón arriba a la derecha. 2/4
M√°s info Quiero saber m√°s. Dale a la i para leer sobre la historia detr√°s de cada foto. 3/4
Compartir Guarda y comparte
tus momentos.
Guarda un mínimo de 12 momentos para crear tu mosaico de fotos. Compártelo en redes con los hashtags #NecesitoSuiza #MomentosUrbanosSuizos. 4/4 Comenzar